Preguntas y respuestas

¿Qué podemos resolver y como podemos crecer con la Arteterapia?

La experiencia de muchos años nos muestra que la Arteterapia  resuelve problemas de los individuos y también les ayuda a crecer.

La expresión visual de conflictos, emociones y dificultades es un camino de liberación en el que el sujeto aprende sobre sí mismo.

La Arteterapia es especialmente eficaz en problemáticas profesionales, conflictos de convivencia familiar, consecuencias de una separación en la vida de los niños, enfermedades, miedo, falta de comunicación, cólera, sentimiento de soledad y dificultades derivadas del envejecimiento y la pérdida de facultades físicas de la persona.

Pero la Arteterapia no solo sana a las personas afectadas por un dolor o enfermedad, también ayuda a quienes quieren crecer, aprender sobre sí mismos y entender mejor el mundo desarrollando su creatividad y fortaleciendo la vida interior.

¿Cuáles  son las técnicas  que te propongo?

En arteterapia propongo la acuarela sobre papel mojado  para trabajar las emociones. También el pastel en polvo y en barra que es fácil de usar y aproxima a la emoción viva sin problemas técnicos. Su suavidad y delicadeza abren muchos campos de expresión a los niños y a los ancianos. Utilizo también el collage y los instrumentos para dibujar que nos ofrece la Naturaleza; los lápices, el carbón, la sanguina. Y también el trabajo con la arcilla.

De vez en cuando trabajaremos un poco en Euritmia, y  utilizaremos una técnica de meditación muy sencilla de origen budista: la Anapana.

¿El primer encuentro es gratuito?

Si, absolutamente. Se trata de un encuentro informativo, en el cual os explicaré lo que es la Arteterapia, os presentaré mi manera de concebir el acompañamiento  y veremos todos los aspectos prácticos que serán abordados. Estáis invitadas o invitados a plantear el tema que os preocupa u os ilusiona, a confiarme lo que motiva vuestro interés hacia mí, a preguntarme todas vuestras dudas.
La gratuidad del primer encuentro es un símbolo de vuestra libertad y  de la mía. En ese encuentro decidís aceptarme y también yo decido aceptaros o derivaros  a algún otro profesional si lo veo más oportuno. Este encuentro es un momento privilegiado y decisivo, el compromiso de vuestra  terapia (o de la de vuestro  hijo o hija).

¿Puedo hacer arteterapia aunque no sepa dibujar?

Claro que sí. No hace falta ninguna experiencia previa en arte. En este camino de búsqueda de un estado mejor lo que importa de verdad es tu deseo de evolucionar  a la vez física y mentalmente. El deseo te da alas y hace posible el despertar de tu potencial creativo. Verás como la creatividad brota de ti fácilmente.

¿Aprenderé a dibujar?

Una  práctica de arteterapia no es un curso de artes plásticas. Puedo ayudaros a utilizar los materiales lo mejor posible, adaptados a vuestra situación actual, y poco a poco os familiarizareis con ellos, pero tenéis que pensar siempre que de lo que se trata no es de vuestra obra artística sino de vosotros mismos.

¿Cuál es la frecuencia de las sesiones?

Para que en tu vida pueda ocurrir un cambio en profundidad se requiere al principio una sesión de una hora semanal. Más adelante, cuando hayamos avanzado, podemos espaciar las semanas y alargar la duración de cada sesión en función de vuestro ritmo personal. Los ritmos de la psique difieren según las personas. Unas veces los resultados son espectaculares, otras, más pausados y profundos. Como en todo lo que es importante en nuestras vidas, en arteterapia necesitamos perseverancia y  tiempo para integrar los nuevos potenciales. El éxito se situa en ese anclaje que váis construyendo sesión a sesión. 

Mi padre es mayor y sufre de depresión. No se puede desplazar. ¿Podéis asegurar las sesiones en su casa?

Si, absolutamente. Y también puedo ir al hospital, o al lugar dónde se encuentre. Me desplazo y re-creo el espacio creativo en el lugar necesario,  aunque la persona esté acostada, sea discapacitada o haya perdido la autonomía motora.

¿Cómo se desarrolla una sesión?

Una sesión individual dura generalmente una hora. Cuando tomamos la decisión de espaciar las sesiones, se pueden prolongar hasta dos horas. Después de un primer saludo verbal  viene el tiempo de la creación terapéutica, de la transformación, y finalmente tiempo para hablar sobre lo vivido durante el trabajo, si se desea.

¿Cuánto tiempo dura el trabajo terapéutico?

Todo depende de los objetivos. Cuando se trata de resolver problemáticas profesionales, dificultades relacionales o por ejemplo consecuencias de una separación sobre la vida del niño, problemas escolares....etc. El trabajo entra en un espacio de terapia corta, que puede durar unos pocos meses.
Si se trata de operar cambios profundos, de entrar en una dinámica diferente de vida, de reconsiderar sus patrones, sus guaridas, empezaremos un trabajo de anclaje en nuevos apoyos e integración de nuevos recursos. Ese tipo de terapia puede durar varios meses... como corresponde a cualquier trabajo de crecimiento y cura personales. A veces la conciencia del cambio se percibe más tarde; nos damos cuenta de que aquél estado interior de angustia y malestar ha desaparecido: que la energía fluye de nuevo, el coraje crece. Tomáis sin miedo vuestro lugar frente a la mirada del otro. La propia creación es la verdad de cada uno. Y finalmente, cada persona es libre de llegar en su proceso hasta donde desee y por lo tanto de terminar el proceso acompañado cuando quiera.